El oro no sólo derretirá los 1.600 sino que puede llegar a los 1.800

El oro marcó máximos de los últimos seis años -en 1.555 dólares- este lunes, pero los expertos creen que podría seguir subiendo. Julius Baer reiteraba este martes su apuesta por el metal precioso, al igual que otros muchos, como UBS, que cree que el oro subirá hasta los 1.600 dólares de aquí a finales de año, "aunque con una posible parada en boxes alrededor de los 1.580 puntos", precisa.
Sin embargo, hay quien se muestra incluso más optimista, como la firma británica ThinkMarkets, que no descarta que el metal precioso se vaya a por los 1.800 dólares. "Si la Reserva Federal sigue por el camino actual, el oro no sólo va a derretir la resistencia de los 1.600 sino que, en realidad, puede llevar a los 1.800 dólares", señala Naeen Aslam, experto del bróker.
El contexto sigue favoreciendo claramente al oro y los analistas consideran que el reciente acercamiento entre Estados Unidos y China o el resultado alentador del G7 no tienen la fuerza suficiente como para frenar sus avances. "Los últimos titulares sobre una posible disminución de las tensiones comerciales parecen insuficientes para desencadenar una corrección del oro", indica UBS. Para Aslam, pese el reciente optimismo respecto a EEUU y China y también sobre la economía de EEUU, las cosas van a seguir lo suficientemente convulsas como para empujar al oro.
"El hecho es que sigue sin haber un acuerdo comercial, los datos económicos continúan deteriorándose, el crecimiento mundial se desacelerará, los datos manufactureros continuarán empeorando y los bancos centrales no tendrán otra opción que apoyar a los mercados con lo que tengan", explica Naeem Aslam, quien recalca que la Reserva Federal se encuentra bajo una presión "inmensa" para seguir recortando los tipos.
"Las expectativas 'dovish' de la Reserva Federal son un apoyo para el oro", remarcan desde UBS. "Mantenemos nuestra opinión de que debería haber un amplio margen para que la exposición al oro crezca ya que los niveles actuales siguen siendo bajos en relación con los máximos alcanzados en 2012 y especialmente en el actual contexto macroeconómico de incertidumbre", precisan desde el banco suizo.
En las últimas semanas, tanto el oro como la plata se están convirtiendo en opciones especialmente atractivas para los inversores a medida que aumenta el temor a una recesión económica. El oro sube casi un 20% en el año mientras que la plata se revaloriza un 7%. El miedo a una recesión viene motivado, fundamentalmente, por las tensiones comerciales entre EEUU y China, que han frenado los engranajes del crecimiento mundial hasta el punto de que la mayor economía de la eurozona, la alemana, ha registrado una contracción en el crecimiento de su PIB, tal y como ha anunciado esta misma semana.